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lunes, 4 de noviembre de 2013

La muerte del video club

Los avances tecnológicos implican cambios que siempre son vistos como una amenaza por quienes no pueden, no quieren, o no saben adaptarse a ellos. El MP3 barrió del mapa las tiendas de discos y amenaza seriamente a las compañias discograficas, ahora son los videoclubes los que se enfrentan a la extinción. ¿Está el videoclub herido de muerte? ¿Es por culpa de la piratería? No se pierdan este especial sobre el alquiler videográfico.


Dicen que todo en la historia tiende a repetirse, y desde luego lo que sucede ahora con los videoclubes no deja de ser tremendamente irónico. En 1979, El grupo The Buggles azotaba las listas de éxitos musicales con el hit Video killed the radio star (el vídeo mató a la estrella radiofónica), cuyo estribillo quedó grabado a fuego en la memoria de muchos. Básicamente, su letra hace referencia a la llegada de los grabadores de vídeo domésticos (VTR – Video Tape Recorders), a la sorpresiva y rápida expansión de los primeros videoclubes, y a la supuesta amenaza que representaba para medios “tradicionales”. Ahora, 32 años después, podemos afirmar con rotundidad que la radio no sólo no ha perdido su estrella, si no que todavía está más cerca de sus oyentes (podcasts, emisiones por Internet, radio digital).


Pero a principios de los años 80 no era la radio la que se veía en jaque, sino la industria de Hollywood. Por primera vez en 85 años de proyecciones, las distribuidoras debían adaptarse al cambio o perder parte importante de sus ingresos. Si sus propios clientes podían grabar los contenidos de la televisión o alquilar las películas en el videoclub, ¿que razón les empujaría a seguir acudiendo al cine? Como bien sabemos ahora, su enfoque era netamente erróneo, ya que los factores novedad y calidad son valores insustituibles. Pero las “majors” supieron reaccionar rápido, pese a su postura inicialmente defensiva, y pronto comenzaron a distribuir films para alquiler en VHS y Betamax con tan sólo medio año de diferencia respecto a su estreno.
Esa diferencia de seis meses es lo que hoy conocemos como “ventanas de protección“, un tiempo necesario para separar la proyección cinematográfica de la distribución doméstica en VHS. De esa forma nos vendían dos veces el mismo producto. Así, la industria del cine, que hasta entonces contaba con dos fuentes de ingresos estables (la venta de entradas y la emisión por TV), se topó con una nueva y lucrativa vía: la venta y alquiler de vídeos. Todo el mundo quería tener un vídeo, y todo el mundo acabó teniendo uno. En Estados Unidos los videoclubes comenzaron a brotar como setas , y la fiebre del cine doméstico se extendió a Europa. En España en 1985 ya había cientos de videoclubes distribuidos por toda la geografía nacional. Y a pesar de ello el público seguía acudiendo al cine, para sorpresa de los más catastrofistas agoreros de Hollywood.

 

Se enrosco el videocasette, un problema bastante común con algunos reproductores.

Quienes pasan los treinta años de edad, seguramente recordaran aquellas estanterías repletas de enormes cintas de toscas carátulas (la gran mayoria ilustradas). Exitos de Hollywood junto a producciones de series B y Z. Casi me atrevo a decir que podría situar con exactitud en GoogleMaps todas aquellos videoclubes de barrio repletos de VHS, lugares en los que ahora hay una agencia de viajes, una inmobiliaria, un Burger King, un Mac Donalds o un templo evangelico.

A finales de los 80 se puso de moda “piratear” las películas de alquiler. Para ello tan sólo hacía falta tener un segundo grabador (o un grabador de doble cabezal) y una cinta virgen donde grabar la película original. Esto, que perjudicaba claramente la venta de películas legales en tiendas , beneficiaba a los videoclubes, que veían como algunos clientes alquilaban compulsivamente todas las novedades y clásicos por un costo mucho mas bajo que los locales que solo trabajaban con material original. El negocio "del trucho" era muy conveniente para el dueño del video y para el consumidor, pero perjudicaban seriamente a las videoeditoras. Algunos dueños de videoclubes llegaron a infringir la ley de propiedad intelectual cientos de veces. De todas maneras, era mas conveniente pagar las multas y seguir comprando peliculas piratas porque con ellas se incrementaban notablemente el número de alquileres y las multas se "pagaban solas".
Lo curioso es que, si lo pensamos friamente, una persona que alquilara 50 películas para grabarlas en casa, estaba pagando más dinero a la distribuidora que una que hubiera comprado tan sólo 5 películas originales. Además, las cintas vírgenes ya incluían un canon de compensación. Paradojas de la ley de propiedad intelectual y de una industria que nunca supo adaptarse a los hábitos de consumo. La gente era cada vez más cinéfila y quería ver más cine, pero los precios de las novedades seguían siendo prohibitivos. Los precios de las peliculas originales en el auge del VHS eran un verdadero despropósito. De ahí el continuado éxito del videoclub; novedades, películas de catálogo y la posibilidad de grabarlas.

En lugar de ofrecer precios más populares, las entidades de gestión de derechos y las distribuidoras nos machacaban a todos con anuncios sobre la piratería antes de cada película y con ineficientes sistemas anticopia. Muchos aún recordamos el aviso legal del ministerio de cultura, ese texto blanco sobre fondo azul que tocaba pasar rápido antes de cada película, y que solía ser la parte más machacada del VHS. “La copia de este material videográfico es un delito penado con multas de tal y cuál bla bla bla“.
Una larga hegemonía.
Desde 1984 hasta 1998 los videoclubes fueron negocios muy rentables que dieron trabajo a muchas personas. Pese a la llegada de las televisiones privadas y de los canales de satélite después, el público seguía apostando por el cine de novedad sin interrupciones publicitarias, y muchos dueños de videoclubes expandieron sus negocios a nuevas zonas.
Es más, frente al clásico videoclub de barrio vimos nacer un nuevo modelo de videoclub/tienda, al estilo de la cadena americana Blockbuster, en el que se podían alquilar videojuegos de consola, comprar chucherías, golosinas, gaseosas, cigarrillos, películas de segunda mano e incluso revelar fotografías. Algunos iban al videoclub por cigarrillos y se traían dos películas, y otros iban a por dos películas y volvían con un helado y dos bolsas de papas fritas.


Por supuesto, en esos 14 años hubo locales que cerraron por coyunturas geográficas o por una mala gestión, pero también hubo muchos otros que se convirtieron en lugares sagrados, visitados por gente de toda la ciudad, y que proporcionaron grandes sumas de dinero a sus propietarios.

La llegada del DVD Vídeo...

Aunque existieron otros formatos que intentaron sustituir al VHS y que pegaron fuerte en Estados Unidos y Asia, como el LaserDisc y el VideoCD, aquí en Argentina apenas tuvieron repercusión. Para disfrutar del “cine digital” tuvimos que esperar aproximadamente al año 1998 con la llegada de las primeras películas en formato DVD, el entonces llamado “formato del futuro”.


El DVD ofrecía gran calidad de imagen y sonido, múltiples pistas de doblaje, material extra, y desterraba todas aquellas incomodidades del VHS: adiós a rebobinar y adiós a los “enganches”. No se podía grabar, pero se veía tan bien que pronto todo el mundo quiso tener un aparato de DVD en su casa. En apenas 3 años pasó de ser un soporte carísimo para tecnófilos, a extenderse por completo entre la población argentina. Así, bien entrado el año 2000, el DVD comenzó a sustituir al VHS de forma masiva en los videoclubes, revitalizando un sector que comenzaba a flaquear frente a los canales de pago por satélite y cable. Casi podríamos decir que los videoclubes experimentaron una “segunda juventud” gracias a este nuevo formato.

Otra vez, el pirateo de videoclub...

Aunque el sistema de protección del DVD ya había sido reventado años antes, no fue hasta 2003 que las grabadoras de DVD se extendieron y sus consumibles (DVD-R y DVD+R) se abarataron. Así, de 2003 a 2004 volvió a repetirse el fenómeno de finales de los 80; muchos clientes alquilaban decenas (¡cientos!) de películas en el videoclub para grabarlas en DVD en su propia casa.


Por primera vez se resentían las ventas de DVDs originales, mientras algunos videoclubes se frotaban las manos ante el panorama. Los coleccionistas de DVD, hartos de pagar sumas irrisorias por las novedades, se pasaban al DVD-R y se hacían copias de las mismas. No obstante, esta tendencia pronto comenzó a truncarse según fue aumentando el ancho de banda en Argentina y aparecieron nuevos sistemas de descargas P2P por Internet.

El P2P estalla en Argentina...

Primero fue Napster, luego KaZaa, y finalmente Ares o eMule. Tras varios años de lucha contra las diferentes redes de intercambio de archivos, las tiendas de música en Compact Disc tuvieron que bajar la persiana. No podían reiventarse, y no se podía luchar contra lo que era gratis. Las distribuidoras no cedían con los precios de las novedades, y el mercado no estaba suficientemente 
maduro para adoptar una plataforma de descargas legales como iTunes (sin contar el elevado precio de los productos de Apple).


Que el DVD corriera la misma suerte era cuestión de tiempo, puesto que en 2004 bajarse un DVD-Rip (versión reducida del DVD) apenas llevaba unas horas. Este fue el principio del fin para los videoclubes. Quienes meses antes alquilaban DVDs, ahora se limitaban a dejar el ordenador encendido, descargando compulsivamente todas aquellas películas que aparecían referenciadas en las páginas “índice”.
Al fenómeno de intercambio de archivos por Internet había además que sumarle el intercambio en mano (amigos o familiares que se prestaban sus películas descargadas) y el TOP MANTA. Todos aquellos que no sabían o no podían descargar de Internet, tenían a su disposición miles de “manteros” en las calles más concurridas de cada ciudad. Vendedores ilegales que ofrecían por unos pocos pesos estrenos de cine en calidad “screener”, o copias de DVDs de videoclub en soportes DVD-R. Un comercio que parece que no podrá erradicarse de las calles argentinas mientras la gente no tenga mayor conciencia de lo que ocurre cuando compra material ilegal.

Y se acabó el negocio…

En el año 2006 el panorama no podía ser más desolador: Blockbuster cierra sus puertas. Mientras los usuarios mas melomanos todavía apreciaba (y aprecia) coleccionar DVDs, o pagar esa cuota mínima por disfrutar de una novedad original, la gran mayoría del público argentino confundió el derecho a la cultura con la descarga ilimitada y sin costo.

 

Todavía, y aunque no lo puedan creer, hay mucha gente que dice que los videoclubes cerraron porque eran un modelo de negocio obsoleto, o por sus elevados precios de alquiler, en el fondo todos sabemos que la culpa fue casi al 100% por la piratería.  Por barato que sea un alquiler, no se puede competir con algo que evita desplazamientos y encima es gratis (o al menos lo parece). Si el pan pudiera bajarse de Internet, no habría ninguna panadería abierta, por barato que fuera el kg de pan, o por mucho que nos dijeran que cometíamos un delito al hacerlo.
Argentina es, con datos objetivos, uno de los países donde menos aprecio y respeto se tiene por los derechos de autor (libros, discos, películas), donde existe la percepción de que la industria está compuesta únicamente por cantantes, directores o escritores millonarios, cuando la realidad es que mantiene a muchísima gente con sueldos extremadamente bajos. Sin ir más lejos, los pobres chicos y chicas que nos atendían en el videoclub a media jornada formaban parte de ese engranaje, y fueron despedidos por eMule, Megadownload, y BitTorrent entre otros, no por un cerdo capitalista (como dirían algunos).
No suelo ponerme como ejemplo en ningún artículo, porque creo que el autor debe permanecer siempre en segundo plano por detrás de lo que expone, pero en este caso me gustaría decir que realmente me hace enojar no poder alquilar películas en mi videoclub de siempre, que estaba a pocas cuadras de casa, sólo porque hay cientos de miles de personas que piensan que pagar 15 pesos por alquilar es de idiotas. Me da bronca que mi única opción sea comprar originales o usar programas P2P, y me calienta todavía más alquilar en iTunes, porque es realmente caro y estas limitado solo a sus dispositivos.


Recuerdo con añoranza mi videoclub de siempre (Video Club Sol), donde la chica que me atendía sabía mi número de socio de memoria, me reservaba las películas, y me saludaba con afecto al entrar, y pienso que no es justo que todo esto haya terminado así. Que los videoclubes eran casi un servicio público, y que han muerto porque somos un país que no respeta las leyes. Sí, aún quedan algunos locales de alquiler que resisten en las trincheras, pero es evidente que no tardarán en caer.  El videoclub, oficialmente, está muerto. Apenas hay 4 locales en ciudades donde antes había 200. Sé que era ley de vida que el negocio se reconvirtiera a las descargas digitales, pero como diría Switch en Matrix, “NOT LIKE THIS… NOT LIKE THIS…“.
De momento mi único consuelo es contar con alternativas como Netflix, con las que este fin de semana me he hinchado a ver cine por una suma razonable de suscripción mensual. Y espero que este modelo y el de Spotify triunfen como se merecen. Para todo lo demás, me queda la nostalgia de aquél videoclub en el que un día alquilé Leprechawn o Maniac Cop por primera vez.

martes, 8 de octubre de 2013

Ghost Story/Circle of Fear: "Dark Vengeance" (1973)

Hace muchos, pero muchos años, tuve la suerte de ver en television, un film del cual me quedaron algunos recuerdos en mi cabeza, desgraciadamente estos recuerdos eran muy pocos y al no poder aportar demasiada informacion, estuve muchos años en la nula busqueda. 
Recientemente y gracias al foro Creepy Crew y a un usuario logueado como "Kirbyxz" pude tener informacion fehaciente y valiosa sobre el film que tanto busque. Aunque solo obtuve "datos" y en la actualidad sigo en la busqueda de la peli.

Antes de comenzar, vamos a remontarnos a algunas decadas en el pasado. Yo era solo un niño, no recuerdo si corria el final de los años 70 o si estabamos a comienzo de los 80's.  Lo que recuerdo con seguridad es que en el viejo canal 13 de la television Argentina habia dos programas que me volvian loco: "La Hora Macabra" y "Viaje a Lo Inesperado". Del primer ciclo no recuerdo mas que el nombre y que lo conducia (creo) el sr. Nathán Pinzón. Pero, quedo perfectamente grabado en mis retinas el ciclo "Viaje a Lo Inesperado" conducido por el sr. Narcizo Ibañez Menta.
En este ciclo vi un film que me acompaño en mi cabeza por mas de tres decadas.
Lo unico que podia recordar del film, era que comenzaba con una importante obra en construccion, y en una excavacion, los obreros encuentran un misterioso baul de madera. Luego de varios intentos fallidos por abrirlo, uno de ellos decide llevarse el baul a su casa para intentar abrirlo alli.
Resulta que cuando finalmente el baul fue abierto, y ante la sorpresa y decepcion del hombre; en su interior habia un caballito de madera, solo eso.
Lo bueno del film comienza a partir de ese momento. Parece ser que ese caballito esta ligado a algun tipo de maldicion y solo trae muerte y desgracia a cuanta persona tenga cerca.


Hace algunos años tuve la suerte de poder entrevistar a algunas autoridades del actual canal 13 pero desgraciadamente no pudieron aportar mucha informacion tampoco. Solo me dijeron que el canal, hace algunos años sufrio un importante incendio en su archivo y que gran parte de su material historico se perdio (La Hora Macabra y Viaje a Lo Inesperado incluidos).
Pero, como les comentaba al inicio de este post, al informacion que pude recaudar con respecto al film, es la siguiente:

El film en cuestion corresponde al año 1973 y se titula: "Dark Vengeance". Originalmente corresponde a la serie de unitarios "Circle of Fear", serie de televisión enfocada en el genero de terror.
El guion de este episodio fue escrito por Peter L. Dixon y la historia protagonizada por Martin Sheen y Kim Darby como una pareja felizmente casada que en forma inesperada se encuentran con un horror inexplicable. Sheen interpreta a un trabajador de la construcción que inesperadamente desentierra una caja de su sitio de trabajo. Frank (el personaje de
Martin Sheen)  por algo inexplicable, se resiste a abrir la vieja caja, pero lo hace ante la insistencia de sus compañeros de trabajo y su esposa.En el interior de la misma, encuentra una miniatura antigua de un caballito de madera .Este descubrimiento no suena especialmente escalofriante , pero Cindy (el personaje de Darby) , comienza a experimentar pesadillas protagonizadas por el caballito mecedora que crecia en tamaño de forma colosal aplastandola a ella. Y lo peor, el caballito de madera cuenta con esta "mala costumbre" de hamacarse por voluntad propia.




Pronto, la desafortunada pareja se da cuenta de que una maldición y una antigua venganza a caido sobre ellos, y todo tiene que ver con un viejo incidente de la juventud de Cindy.  

Las escenas del caballo creciendo en grandes dimensiones y de sus rojos y diabólicos ojos encendidos es implacable para una produccion de 39 años de existencia.Finalmente , Frank descubre la clave para atrapar al caballo mecedora, para ello nesecitara la jaula en la que se encuentra, y un espejo ...Leido en un post, toda esta historia suena completamente ridícula : una pareja es perseguida por un caballito de madera. Sin embargo , he aprendido por experiencia con el género que las historias de terror a veces funcionan mejor en un nivel ilógico e irracional, un nivel surrealista que yo llamo " antisentido ".El viejo film "Dark Vengeance" se nutre de todos estos temores que acechan el "antisentido". Estos incluyen el miedo a objetos inanimados , el miedo a ciertos juguetes , y los temores de estar en una diabólica persecución sin fin.
 


La pelicula se despliega como una pesadilla experimentada por una pareja amenazada irracionalmente por un maligno caballito de madera que no puede ser quemado ni destruido de ninguna manera.
En este nivel "antisentido", el episodio funciona muy, muy bien . No hay grandes efectos especiales visuales mas que los mencionados anteriormente. El caballito de madera simplemente aparece cuando sabemos que no debería estar alli... Frank enciende una luz de su taller mecánico y ahí está. Cindy entra en su dormitorio , y lo encuentra en una esquina ... allí sentado . De alguna manera , la historia es aún más espeluznante , ya que, la mayoría de las veces, no vemos al caballo en movimiento. Solo su presencia es suficiente para provocar escalofríos. El episodio comienza lento, pero luego de "veinte minutos" el espectador queda totalmente involucrado en la historia.



Si alguien tiene este film y puede hacermelo llegar de alguna manera, le agradecere que me envie un inbox al facebook de Cinema Miedo. Les quedo agradecido desde ya.

https://www.facebook.com/pages/Cinema-Miedo/223319591059091?fref=ts

Opening del ciclo "Circle Of Fear" (1973) 


miércoles, 31 de agosto de 2011

Explotation Europea: Zombies

Dentro del cine siempre existirá ese intento de aprovechar el éxito de los demás, secuelas nuevas, adaptaciones mal llamadas remakes. Pero cuando una idea funciona porque no imitarla e intentar aprovechar el tirón. Como pasa con la productora the asylum, que hace o crea imitaciones de grandes éxitos. Pero eso no es nada nuevo ya que en décadas pasadas ya pasaba y se le llamaba con el nombre cariñoso explotation. Porque no hacer un repaso por donde hay imitaciones más delirantes y divertidas. Creadas por los italianos, españoles, franceses y alemanes. Hablamos del cine zombie que desde que George A. Romero tuvo un éxito desmesurado con la revisión de zombie moderno comenzaron las imitaciones. Todo podría empezar después del éxito de su segunda parte zombie (conocido a si en gran parte de Europa) o el amanecer de los muertos vivientes, todo eso pasaba en el 1978. Al año siguiente apareció una falsa secuela llamada zombie 2 o nueva york bajo el terror de los zombies.

El primer gore del maestro italiano lucio fulci, aquí era donde sus zombies tenían otra personalidad a la de Romero. Su origen era del vudú, eran seres podridos y llenos de cientos de gusanos. Es que zombie 2 para el fan es toda una fiesta gore desde los desmembramientos de los zombies hasta la famosa escena de la astilla.



A un duele ver esa escena y eso que ha pasado cuasi 30 años. Zombie 3 del 88, dirigida a medias entre el maestro fulci y Bruno Mattei. El primero dejo la filmación por estar ya enfermo y por arto del desastre que comenzaba a convertirse la película. Bueno la película fue dirigida en filipinas y aquí podría decirse que los zombis tenían el baile de sambito ya que corrían daban botes con machetes, podría ser que se adelantaran a la saga 28 días.



Aquí los zombie atacaban a militares y aparte de tener gore basto y casposo teníamos delirio por todas partes como un Dj zombie comenzaba a dar instrucciones a sus hermanos o el ataque ultragore de un bebe zombie. Fulci siguió en sus mejores películas metiendo zombies como la mencionada zombie 2, el mas allá, aquella casa al lado del cementerio o miedo en la ciudad de los muertos vivientes con su peculiar estilo, sacrificar guion, interpretaciones por la atmosfera de pesadilla.

El cine italiano explotation bebe de todas partes para intentar atrapar a los espectadores que pedían más terror o zombies. Que juntar el cine mondo (falsos documentales con muertes falsas o cine de caníbales como holocausto caníbal o caníbal ferox) con el zombie era sencillo esto se vería en holocausto zombie de mario girolami y Ruggero Deodato este era el director de holocausto caníbal.


Relataba unos extraños disturbios en la gran ciudad, todo relacionado con el canibalismo y que atrás dejaba extrañas marcas tribales. Eso hacía que unos pobres inocentes investigaran llevándoles a unas exóticas islas donde se encuentran con un mad doctor creando zombies y a tribus de caníbales. Teníamos desde cabezas trituras por ventiladores (pobre zombie) hasta experimentos gráficamente gores del mad doctor.



Si le molestaba la pesada de sus víctimas le cortaba las cuerdas vocales y a correr. Que si se tenía que perder la vergüenza pues se perdía.

fusilando la magnífica banda sonora de goblin para la película de romero zombie pues se hacía, si se tenía que coger unos swat de risa ajena y una científica pues se cogía. Todo se mezclaba con cine mondo semi documental y fugas radiactivas y salía apocalipsis caníbal de Bruno Mattei.

Todo un delirio para ver con cervezas. Las escenas gore que suceden en las instalaciones de la central nuclear o sus fallos son impagables.



Masacre zombie también se subía al burro del aprovechamiento del cine de muertos vivientes. Aquí con personajes simplones y medio idiota se veían atrapados por un grupo de zombies de saldo. Al principio Cusi seria una película de Andrés pajares y esteso.


Hasta que aparecen los zombies de golpe. Recordada por sus curiosos fx de los zombies cuando se le rompen la cabeza o sobre todo de ese niño, Peter Bark que tenía 26 años e interpretaba al crio de 13. El resultado el actor daba repelús y más cuando la relación con la madre era incestuosa.



Lenzi volvería a la carga con los zombies dirigiendo una co-produccion con España llamada la invasión de los zombies atómicos (tendrían que darle un premio por ese pedazo nombre).

Donde con la llegada de un avión salía un aluvión de zombies con metralletas y machetes, casi sin dar explicación Paco rabal con cara de alucinar con tanta tontería se enfrentaba como militar a la invasión. Los zombies muy inteligentes la liaban parda dándonos escenas delirantes como botellones en gasolineras o armarla en el parque de atracciones, esta película fue la que inspiro a terror planet.



Hasta Jesús franco dirigiría la tumba de los muertos vivientes, donde zombies nazis hacían de las suyas en el desierto, donde usaba el mismo plano de los zombies para cualquier cosa y eran de lo más ridículos. Todo bañado con el típico erotismo de andar por casa del director.

Pierre Reinhard el francés nos sorprendía por la idiotez llamada la revancha de los muertos vivientes, más parecido a una película porno blando con zombies, guion no tiene, muertas vivientes mas salidas que los balcones le sobraba, el catalogo de escenas grotescamente eróticas es kilométricas, me quedo con la penetracion con espada. Para tener un final sorpresa, que deja al espectador como un idiota. Curiosamente la versión del director es más ridícula en su inexistente argumento.

tres piscolas...

Dentro del cine europeo por lo menos los españoles nos pusimos por delante de los italianos en calidad, con el permiso de fulci. La película llamada no profanar el sueño de los muertos era una muestra dirigida por el catalán George Grau. Se adelanto a zombie de romero y admirada por chicho Ibáñez serrador. Una exquisita película de terror donde se despertaban a los zombies con unos ultrasonidos. Detrás de ellos iban un par de jóvenes hippies y un policía facha todo por las montañas inglesas. Solo por las escenas del cementerio o la masacre del hospital vale la pena quitarse el sombrero.


Los alemanes esos tipos tan fríos también se apuntaron a la moda zombie, una moda que siempre a estado intermitente y que a hora brilla con más fuerza. La película se llamaba zombie 90 extreme pestilence dirigida por el bueno de Andreas Schnaas director de la trilogía violent shit, este director unas de las cabezas visibles del ultragore alemán. En esta película o se le puede llamar así filmada en video relataba como un científico se enfrentaba a unos zombies, gore de charcutería fina deficiente en todos los sentidos, fx de sonido para partirse de risa iguales a las voces que ponían en aquel programa llamado el informal.

Zombie 90 y sus clases de hacer películas

El ruido de la sangre es impagable. Olaf Ittenbach un bárbaro que me llego a gustar mucho sus trabajos pero con el cine zombie metió la pata pero hasta el fondo. Premutos es uno de sus trabajos en el subgénero, la historia no giraba en torno a ellos pero los metía como hacia fulci. La historia es extraña con un inexistente guion, es aburrida y soporífera. Los actores ninguno se salvan de la quema, lo único que destacaría es alguna que otra transformación, increíble que olaf fuera el director de joyas como burning moon o black past. Solo para caer ma bajo en cada cosa que dirije.

Este a sido un repaso, podría ser más largo si incluyera las americanas, pero ya comente que sería de Europa. Cualquier día comenzare a escribir sobre el tema de la nueva moda zombie y puede ser que no acabe, es una historia interminable...